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Cómo lograr que el Mindfulness realmente funcione

A medida que comiences a practicar el mindfulness, es probable que sientas incomodidad y te inquietes con bastante rapidez. Tienes que saber que esto es perfectamente normal.

Al igual que existen numerosos beneficios para la salud como hacer ejercicio regularmente, establecer una práctica de atención plena continuada tiene una gama de beneficios poderosos.

El ejercicio físico ayuda a nuestro cuerpo a mantenerse en buena forma, lo que significa que nuestro cuerpo es más efectivo (más fuerte, más rápido, más resistencia, etc.) pero también se siente mejor (menos dolores, más relajado y tranquilo, etc.).

Del mismo modo, la atención plena ayuda a nuestra mente a mantenerse en buena forma. Al practicar la atención plena y entrenar nuestra atención, podemos usar mejor nuestras mentes para enfocarnos más completamente, resistir las tentaciones y distracciones y pensar con mayor claridad, pero también nos hace sentir mejor mental y emocionalmente.

Lo que se necesita para tener éxito con una práctica de atención plena:

Hay dos cosas que se han observado una y otra vez en personas que comienzan y mantienen con éxito una práctica de atención plena a largo plazo

  • Practican al menos 5 días a la semana.
  • Practican durante al menos 20 minutos por día.

 Al igual que el ejercicio, no es realista esperar beneficiarse de una práctica de atención plena cuando solo lo hacemos de manera intermitente o cuando el sentimiento golpea. Las personas que se benefician del ejercicio regularmente y las personas que se benefician de la atención plena practican la atención regularmente.

También es cierto que, como el ejercicio, el hábito de la atención plena debe mantenerse para que se mantengan los beneficios. No podemos esperar “esforzarnos” en la atención plena durante unas pocas semanas, obtener todos los beneficios y luego descansar y relajarnos. No funciona de esa manera. La atención plena es un músculo y se atrofiará si no se usa.

Entonces, aquí hay una pregunta bastante cruda que cualquier persona que esté considerando comenzar una práctica de atención plena debe responder: ¿Estoy dispuesto a dedicar regularmente alrededor de 2 horas por semana para practicar la atención plena?

Eso es lo que necesitarás para obtener un beneficio consistente y significativo de una práctica de atención plena.

Cómo comenzar con una práctica de atención plena:

Ejercicios diarios

Combina tu práctica de meditación con uno de los siguientes ejercicios diarios de atención plena y te ayudarán a ser más consciente en el momento presente. A medida que te sientas cómodo con uno de los ejercicios, puedes agregar el siguiente y así sucesivamente.

Preferiblemente, comienza cada uno de los ejercicios siguiendo tres respiraciones profundas mientras prestas atención a cómo sientes cada respiración en tu cuerpo. Además, recuerda aclarar tu intención antes de comenzar.

Ejercicio matutino 

Usa tu estado recién despertado para crear un comienzo consciente de tu día.

Sugerencia de intención: «Mi intención es despertar bien el día de hoy».

1. Conéctate a tu respiración cuando te despiertes.

2. Presta atención a los posibles sonidos dentro y fuera de la habitación.

3. Ten en cuenta la calidad de la luz u oscuridad dentro y fuera de la habitación.

4. Si lo deseas, puedes intentar poner una sonrisa en tus labios y ver qué pasa.

Ejercicio diurno

Encender tu ordenador puede ser tu desencadenante para comenzar su jornada laboral desde un estado de calma.

Sugerencia de intención: «Mi intención es aprender a trabajar desde un lugar de calma y quietud».

1. Conéctate a tu respiración.

2. Enciende el ordenador.

3. Cuente cuántas respiraciones puede seguir dentro y fuera antes de que el ordenador esté listo.

Ejercicio nocturno

Sugerencia de intención: «mi intención es volverme tranquilo y pacífico en mis tareas cotidianas».

1. Intenta lavar los platos, limpiar y lavar la ropa un poco más lento de lo normal.

2. Intenta centrar toda tu atención en lo que estás haciendo y ten en cuenta los movimientos de tu cuerpo.

3. Presta atención a cuando tu mente divaga.

4. Regresa a lo que está haciendo y toma conciencia de los movimientos de tu cuerpo.

5. Repite si es necesario.

6. Presta atención a los posibles efectos posteriores.

Como puedes ver, la atención plena se puede practicar en cualquier cosa, así que deja que estos tres ejercicios sean una inspiración para que desarrolles más los tuyos.

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